¿Por qué ha disminuido la confianza en las noticias?

13 de diciembre de 2021

En las últimas décadas, la confianza en las noticias ha disminuido en varias partes del mundo, señala un informe publicado recientemente por el Reuters Institute. La investigación, que forma parte de un proyecto más amplio del Instituto Reuters sobre la confianza, explora el origen de este fenómeno y brinda consejos para quienes están interesados en entender mejor a las audiencias para recuperar su confianza.

Según la publicación, los medios se encuentran casi siempre en el medio de debates públicos sobre temas polarizantes como la pandemia y la emergencia climática. Esto los ha perjudicado. Sin embargo, el estudio señala que los medios no son los únicos que han visto su credibilidad afectada en los últimos años. Los gobiernos, las instituciones, y hasta las familias están atravesando una crisis de confianza.  

Pero en el caso de los medios de información, la confianza es un activo valioso. “Cuando la confianza se extravía, puede conducirnos por un mal camino”, señala el Reuters Institute. La confianza en las noticias es especialmente importante para los periodistas que quieren que sus audiencias confíen en sus noticias, para los medios de información que dependen de que sus audiencias presten atención (y paguen) por sus contenidos, y para los ciudadanos en general. “Todos necesitamos fuentes de información confiables para comprender y navegar por nuestros mundos y considerar perspectivas fuera de nuestras propias experiencias personales limitadas”, agrega el texto.

 

El estudio 

La investigación, publicada el 9 de septiembre, fue realizado por Benjamin Toff, Sumitra Badrinathan, Camila Mont’Alverne, Amy Ross Arguedas, Richard Fletcher y Rasmus Kleis Nielsen. El grupo de investigadores utilizó datos de encuestas originales realizadas en cuatro países (Brasil, India, Reino Unido y Estados Unidos) para comprender con más detalle cómo los diferentes segmentos de las audiencias tienen distintos grados de confianza en las noticias. Las encuestas fueron realizadas entre mayo y junio de 2021, y en cada país se sondearon unas 2.000 personas. En la India se llevó a cabo un reclutamiento suplementario por teléfono y por WhatsApp para llegar a más personas que no hablaban inglés en pueblos y ciudades más pequeñas.

Las encuestas se diseñaron para recoger una combinación de actitudes sobre las noticias en cada país, junto con ciertas características de los encuestados como sus datos demográficos, sus posiciones políticas, cuánto conocen sobre el ejercicio periodístico y qué piensan sobre el papel del periodismo en la sociedad. “Procuramos equilibrar la especificidad con la amplitud combinando algunas preguntas sobre medios y plataformas con otras más generales sobre las noticias”, dicen los investigadores. Los cuestionarios online tomaron entre 12 y 15 minutos; en Brasil se omitieron varias preguntas debido a que se requería más tiempo para realizarlas por teléfono.

 

Los resultados

El informe presenta tres grupos: “quienes desconfían en general”, “quienes confían de forma selectiva” y “quienes confían en general”. Estos grupos fueron definidos sobre la base de la cantidad relativa de medios en los que cada encuestado afirmaba confiar “algo” o “totalmente”.

En términos generales, los investigadores encontraron diferencias sustanciales entre los grupos. Uno de los hallazgos más importantes es que en los cuatro países analizados comprobaron que quienes por lo general desconfían de las noticias no son necesariamente las personas más expresivas y molestas con la cobertura informativa. En cambio, quienes desconfían de las noticias tienden a saber menos sobre el periodismo y sobre cómo se practica la profesión y, al mismo tiempo, son los menos interesados en las decisiones editoriales y en las elecciones que cotidianamente toman los editores al publicar las noticias.

En ese sentido, señala el informe, el principal reto que afrontan los medios y los periodistas con este segmento del público no es la hostilidad sino la indiferencia. “Llegar a estas personas, demostrarles el valor que el periodismo puede tener y ganar su confianza demandará un conjunto de acciones diferentes a las que se requieren para relacionarse con los más críticos o para aumentar paulatinamente la confianza de quienes ya confían”, establecen los investigadores.

Los hallazgos del informe se pueden resumir en los siguientes seis puntos: 

La gente confía más en las noticias que consume de manera independiente, incluyendo en redes sociales. Un porcentaje relativamente alto dijo que confía “algo” en la información de los medios, pero los niveles de confianza son mucho menores para medios específicos y para las noticias que se encuentran en las redes. 

Muchas personas tienen opiniones negativas sobre las prácticas periodísticas básicas. En los cuatro países hay grandes cantidades de personas con puntos de vista muy negativos sobre cómo piensan que los periodistas hacen su trabajo. Por ejemplo, muchos piensan que los periodistas permiten que las opiniones personales influyan en la cobertura, que aceptan pagos no revelados de fuentes o que tratan de manipular al público abiertamente.

Quienes menos confían en las noticias tienden a ser mayores, menos educados, menos interesados en política y menos conectados con los centros urbanos. En los cuatro países encontraron grandes diferencias entre quienes generalmente confían y quienes generalmente desconfían de que los medios entiendan a las personas como ellas o realmente quieran escuchar al público.

Quienes menos confían prestan menos atención y son más indiferentes a las características específicas del ejercicio periodístico. El informe arrojó que las prácticas editoriales, incluyendo la transparencia sobre cómo se producen las noticias y quién las reporta, se consideran menos importantes entre las personas que desconfían de las noticias en general. 

Las interacciones con reporteros son poco frecuentes y suele ser escasa la familiaridad de la gente con los conceptos básicos sobre cómo funciona el periodismo. La mayoría de personas encuestadas dijo que no ha interactuado con reporteros y pocos se declararon familiarizados con términos y conceptos básicos del ejercicio periodístico, como la diferencia entre un editorial y una noticia, o entre una noticia y un comunicado de prensa. Quienes menos confían tienen también menos experiencia en conversar con periodistas y conocen menos la terminología periodística.

Las brechas de confianza en las noticias se alinean con los déficits de confianza social e interpersonal y con la insatisfacción respecto de la democracia. “Hallamos una fuerte correlación entre los niveles de confianza en las noticias, el grado de vinculación de las personas con otras y con determinados grupos de la sociedad, y la satisfacción con el modo en que funciona la democracia. Estos resultados señalan hasta qué punto las actitudes de confianza hacia las noticias están impulsadas, en parte, por factores ajenos a las propias noticias”, señala el informe.