El periodismo lento: ¿una solución a la crisis de la industria?

29 de noviembre de 2022

En un artículo publicado en The Fix, una revista especializada para profesionales de los medios, Alberto Puliafito se hace la siguiente pregunta: ¿Es realmente posible administrar un periódico de periodismo lento en un mundo donde cualquiera puede producir y distribuir contenido? Y su respuesta es sencilla y directa: sí lo es. 

Puliafito es un periodista, director y analista de medios italiano que está convencido de que desacelerar el ritmo de producción de noticias es el camino para que la industria de los medios de información salga de la crisis. Es el editor en jefe de Slow News, un medio italiano creado en 2014. También trabaja como consultor de transformación digital y monetización en Supercerchio, un estudio independiente.

En su artículo, el periodista comienza por explicar que el periodismo lento nació como una reacción contra el concepto de medios rápidos y la falta de calidad. Algo parecido al movimiento de la comida lenta o slow food que fue ocasionado por el crecimiento de la comida rápida. Y, dice, ha tomado fuerza con el paso de los años. Tanto que hoy varios medios se consideran exponentes del periodismo lento. Por ejemplo, Zetland en Dinamarca y De Correspondent en los Países Bajos. 

Puliafito resume la crisis de la industria de los medios en cinco puntos. Primero, el modelo de negocios no funciona porque la publicidad digital está monopolizada por las plataformas, los mercados de anuncios clasificados fueron interrumpidos por sitios web como Craigslist, los ingresos de los lectores digitales son un rompecabezas difícil de resolver y cualquier contenido periodístico compite con otros tipos de contenido en internet. Segundo, las audiencias no confían en el periodismo. Tercero, la transición digital avanza vertiginosamente y aún está por llegar a varios países. Cuarto, los periodistas a menudo son utilizados por las empresas como fábricas de contenido. Y, finalmente, la desinformación acecha a los medios tradicionales. 

En este escenario, el periodismo lento es la salida, sostiene el editor. Por este motivo, Puliafito dedicó varios años a investigar el modelo y grabó varias horas de entrevistas con periodistas que luego recopiló en un documental llamado Slow News. En The Fix, el periodista resume las características de este tipo de periodismo. 

1. Menos es más

La primera idea en torno al modelo es fácil de entender: hacer menos en términos de cantidad de contenido significa hacer más en valor.

Para quienes defienden el periodismo lento, los periódicos están llenos de contenido similar. Todas las empresas periodísticas están acostumbradas a hacer lo mismo. Cuando hay elecciones, los periódicos ofrecen análisis de los programas, listas de candidatos, instrucciones sobre cómo votar, entre otros. Si hay una noticia de última hora, es necesario registrarla así no haya nada que añadir.

“Como resultado, muchos periodistas están ocupados haciendo algo casi sin sentido: escribir para su periódico lo que ya está en todas partes”, afirma.

Por eso, destaca que algo dicho por el profesor de la City University of New York Jeff Jarvis en 2007: cubre aquello que puedas hacer mejor que cualquiera, y deja el resto para los demás. De esta forma, sostuvo Jarvis, cada redacción puede dedicarse a producir contenido único y valioso para su audiencia. 

Además, afirma que la sobreproducción de contenidos está ligada a la necesidad de generar tráfico en los sitios web. Para evitar esto el camino es tener un modelo de negocios en el que los ingresos estén diversificados. Es abandonar las métricas cuantitativas basadas en clics. En el mismo sentido, dice que a veces, es más valioso para la audiencia y los periodistas actualizar y enriquecer el contenido antiguo en lugar de producir uno nuevo.

2. Tomarse el tiempo

“Ser el primero es un falso valor en el periodismo contemporáneo”, sostiene Puliafito. “Si los periodistas pueden trabajar sin presiones, tomándose el tiempo que el trabajo amerita, pueden enfocarse en la esencia del periodismo: la verificación”.

Para el periodista, la esencia del periodismo es la verificación. “La verificación es lo único que distingue al periodismo del entretenimiento, el activismo, las historias de influencers o cualquier otra forma de producción de contenido”, dice.

Tomarse el tiempo significa preocuparse por las audiencias, brindarles hechos precisos en contextos adecuados y ayudarlos a explorar el mundo contemporáneo. Pero también significa cuidar todo el ecosistema periodístico.

3. Cultivar una relación con la audiencia

Conversar, responder preguntas, aclarar los puntos más complejos, actualizar y corregir errores requiere unas habilidades específicas, similares a las periodísticas. En ese sentido, cuando los periodistas se dedican a conocer a sus audiencias, se vuelven parte de una comunidad interesada como expertos.

Para aquellos que creen en el periodismo lento, la función de los periodistas también es fomentar la relación con esa comunidad, involucrar a las personas y cambiar la cultura de la sala de redacción. Así lo sugirió, por ejemplo, Federica Cherubini en un seminario en el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo.

Por este motivo, Puliafito insiste en que “el enfoque del periodismo lento es parte de esta transformación, donde las redacciones no pueden dar por sentada la confianza, sino que tienen que ganársela una y otra vez. Las salas de redacción deben transformarse y pasar de decir a escuchar, de eficiencia a eficacia, de velocidad a relevancia y de amplitud a profundidad. Y el modelo de negocio puede cambiar con ellos: es un camino mutuo y potencialmente virtuoso”.

4. Sin publicidad

Tal vez la característica más radical del periodismo lento es desvincularse por completo del mundo de la publicidad. Según Puliafito, hay varias razones para esta elección. En primer lugar, los intereses de los anunciantes y los editores divergen. “Los anunciantes nunca han tenido el interés principal de tener una audiencia más informada”, sostiene.

En segundo lugar, los anunciantes pueden encontrar mejores formas de hacer campaña hoy en día, y esa es la razón principal por la que el antiguo modelo comercial periodístico está en crisis. Ejecutar una campaña en una gran plataforma suele ser más barato, más fácil y más efectivo que la publicidad tradicional en los medios.

Tercero, los anunciantes necesitan muchos ojos observando sus campañas; muchos ojos significan mucho tráfico y clics, independientemente de la calidad del contenido.

“Sin publicidad, los editores de periodismo lento pueden ser más transparentes con sus audiencias. Pueden poner su esfuerzo en la producción de contenidos y en la relación con la audiencia. También pueden usar modelos comerciales como suscripciones o membresías”, sostiene en el texto.

Aún así, el periodista de Slow News deja una ventana abierta y señala que una opción menos radical puede ser lograr una diferenciación progresiva de las fuentes de ingresos.

5. Bueno, limpio y justo

El periodismo lento es bueno, limpio y justo. La definición viene, de nuevo, del movimiento slow food. Significa que es transparente y confiable, responsable y verificable, con un método objetivo, y hecho por periodistas bien pagados, que trabajan en contextos seguros, protegidos de las amenazas y con atención a su salud mental.

Para el periodista, las métricas de varias empresas periodísticas dedicadas al periodismo lento son una prueba de que el modelo es agradecido por las audiencias. 

Delayed Gratification cambió su slogan y su enfoque hacia las noticias de última hora en 2011. En 2014 alcanzaron la sustentabilidad total: Rob Orchard, el editor en jefe, declara que tienen 8,000 suscriptores.

Zetland alcanzó los 27.000 miembros de pago. “Algunos comparten su membresía”, le dijo la editora en jefe Ida Ebbensgaard, “por lo que alrededor de 40,000 se llamarían miembros”. 

Slow News, la revista italiana que dirige Puliafito ganó una subvención europea para informar sobre la política de cohesión de la UE dos años seguidos, añadiendo subvenciones como parte de las fuentes de ingresos. A De Correspondent le está yendo bien en los Países Bajos con 70.000 miembros declarados.

Por eso, insiste en su mensaje: el periodismo bueno, limpio y justo, llámese lento o no, tiene la oportunidad de ser un periodismo influyente y confiable con un papel vital en nuestras democracias.