Entrevista: el periodismo se debe reconocer como de alto riesgo

12 de abril de 2020

En entrevista con El Tiempo, Werner Zitzmann, Director Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Medios de Información (AMI), habló sobre la necesidad de la existencia y permanencia de los medios de comunicación que producen información veraz y oportuna en medio de la pandemia del coronavirus.

Señaló, además, que es necesario proteger a los trabajadores de los medios –quienes están en riesgo– y urgente contar con apoyo gubernamental para la industria a través de exenciones de IVA para que el costo de los servicios sea más competitivo en estos momentos.

El Tiempo: ¿Cómo está afectando esta crisis a los medios?

Werner Zitzmann: Las empresas periodísticas que hacen posible que el cubrimiento y la información llegue, y que para poder hacerlo deben desplegar todos los recursos humanos y técnicos 24 horas al día, siete días a la semana, están viendo caer sus ingresos de manera dramática cada día.

La publicidad de la que viven mayoritariamente y que es uno de los termómetros de la economía se desploma, como está ocurriendo acá y en todos los países del mundo.

Y la mayoría de estos medios no son hoy empresas con liquidez acumulada ni alta capacidad de endeudamiento, a fuerza del cambio del negocio de la publicidad desde hace años, cuando los presupuestos de inversión publicitaria se desplazaron a Google, Facebook y otras plataformas.

Pero a pesar de que sus productos en todos los formatos son exitosísimos, por su calidad e innovación, y no se diga hoy por el tráfico creciente que de manera exponencial generan las audiencias digitales que necesitan consultar fuentes fidedignas, están tomando medidas drásticas para reducir aún más costos y gastos que ya se habían exprimido al máximo.

En materia de recursos humanos están teniendo que sacrificar a más empleados leales, con las mejores calidades y que habían sobrevivido a los duros recortes del pasado, porque no hay con qué pagarlos, sabiendo la cadena de consecuencias personales, familiares y sociales que ello conlleva en colaboradores para con quienes la gratitud no puede ser mayor, pero sin opciones para proceder en forma distinta.

ET: ¿Cuál es la mayor preocupación?

WZ: La gente. Por supuesto, la que con ocasión de las medidas de aislamiento no puede trabajar o generar un ingreso y no tiene con qué comer; los enfermos y las víctimas del virus, claramente.

Y los trabajadores, que en razón de sus oficios esenciales para el funcionamiento de Colombia se ven expuestos al contagio, entre ellos, nuestros periodistas y sus equipos.

Sin cubrimiento e información creíble y confiable de los medios reconocidos no podríamos afrontarla, o quedaríamos en manos de noticias falsas y fuentes de poco fiar.

El oficio periodístico se debe reconocer como de alto riesgo, por lo que los periodistas se deben sumar a los profesionales a quienes hay que privilegiar en la realización recurrente de pruebas y el suministro de insumos de cuidado personal.

ET: ¿Cuáles son los medios más afectados?

WZ: Preocupan sobre todo los medios medianos y pequeños, regionales y locales, cuya capacidad de aguante y la posibilidad de acceder a créditos o inyecciones de capital que les permitan mantener su gente y sus operaciones no se ven tan claras para seguir cubriendo e informando en plazas donde son ellos los únicos capaces de atender esta necesidad para sus audiencias. Si desaparecen, con ellos desaparece la información local y regional.

Esta crisis empresarial en la industria de los medios de información, además de todos los efectos adversos en materia económica, de empleo y social, si no se ataja de manera apropiada y urgente, con medidas tanto del Gobierno Nacional como de los gobiernos departamentales y municipales y del sector privado en general, podría ser nefasta para la sociedad colombiana y para el país que con tanto esfuerzo hemos construido.

Una nación sin el derecho a la información y a la libertad de prensa, sin la oferta de prensa libre, autónoma e independiente que represente a la gente, a quienes no ven y no tienen voz, garantizados como derechos fundamentales y bienes esenciales de las personas y para el funcionamiento social, está condenada a perecer en la tiranía, el abuso y la arbitrariedad.

ET: ¿Cómo se puede ayudar a los medios concretamente?

WZ: El mayor y más significativo apoyo que pueden recibir los medios son ingresos, suscripciones y colaboraciones de sus audiencias, sin duda, pero sobre todo pagos por la prestación de sus servicios de publicidad y de generación de contenidos.

No solo en estas crisis, sino en el momento actual de la sociedad son muchos los actores institucionales, empezando por los gobiernos y las empresas, que necesitan comunicarse permanentemente con los ciudadanos, con sus clientes.

Todo es comunicación, y los medios somos los mejores proveedores de información y contenidos, y tenemos los mejores equipos para asesorar en la producción de contenidos informativos y comerciales, que asociados a la información que producimos hoy, y que se consume como nunca antes, podemos garantizar la distribución más eficiente y confiable de mensajes con la mejor asociación de marcas y fuentes, conociendo nuestra cultura y lo que la gente quiere y necesita.

Y estos apoyos y estímulos se deben distribuir apropiada y acertadamente. En primer lugar a quienes de verdad más los necesitan en razón de sus circunstancias, a quienes están haciendo esfuerzos ingentes por mantener a sus empleados y colaboradores, y para continuar prestando los servicios de información de la manera más profesional.

ET: ¿Qué solicitudes específicas se le han hecho al Gobierno para la industria?

WZ: Le hemos pedido, y así lo hacemos también con el sector privado y los gobiernos departamentales y municipales, que no duden en invertir en los medios de información en estas circunstancias, y que lo hagan de manera estable, recurrente y entendiendo que las tarifas remunerarán no solo un servicio de calidad y eficaz, sino que garantizarán que sigan existiendo empresas periodísticas consagradas al cumplimiento de su vocación y misión, que es la verdad para la gente.

Ese es un bien precioso que no nos podemos dar el lujo de sacrificar, no solo para hoy y el inmediato futuro, sino para la supervivencia institucional de Colombia más allá de sistemas, partidos y coyunturas, y esa es una ganancia para todos, no para unos empresarios de un sector económico más.

Además de las medidas económicas y financieras que se están otorgando para todos los sectores, con sus correspondientes órdenes de prioridad, hemos sugerido también apoyo con el costo de nuestros insumos.

El papel importado para los impresos con dólar a cuatro mil pesos es cada vez más difícil de pagar; espectro electromagnético más que sobrevalorado para los medios radiodifundidos, tecnología.

También, inclusión de la prensa como bien de primera necesidad para asegurar su distribución. Financiación para mantener las nóminas. Exenciones de IVA para hacer el costo de nuestros servicios más competitivo, y deducibilidad de la inversión publicitaria del impuesto sobre la renta para estimular esta inversión por parte de los anunciantes.

Y auxilios para los muchos periodistas colombianos que han perdido sus puestos de trabajo y que no tienen ingresos en este momento.

ET: ¿Qué compromisos están asumiendo los dueños de los medios?

WZ: El compromiso expreso de dueños, directores y periodistas son los valores del periodismo, y estos propósitos son tan esenciales como los apoyos por los que clamamos, y están como nunca antes a la orden del día.

No para ser verificados en comunicados o declaraciones, sino con la demostración continúa de la transparencia con que han de obrar para honrarlos de manera ininterrumpida.

Y esto les corresponderá evaluarlo a las audiencias, con inteligencia, madurez y agudeza, y no como resultado de insinuaciones o campañas de descrédito que deberán evaluar también de la misma manera.

En la parte económica, la mayoría de las familias dueñas de medios llevan años sosteniendo operaciones deficitarias, apostándole a seguir contribuyendo en la construcción de país desde sus tribunas periodísticas.

Nada es perfecto y siempre habrá mucho que corregir y afinar, pero la vocación alrededor de esta misión, y la necesidad de preservarla, es la impronta de la gran mayoría de medios de información colombianos.