¿Qué dice la Declaración para el futuro del Internet?

12 de julio de 2022

La creación de internet ha revolucionado el mundo en muchos sentidos, pero también ha traído consigo serios desafíos políticos. Esta es la razón por la que Estados Unidos, los estados miembros de la Unión Europea y otros 32 países firmaron la “Declaración para el futuro del internet” que establece las prioridades para un Internet “abierto, libre, global, interoperable, confiable y seguro”. 

El documento, de tres páginas de extensión, fue firmado en abril de este año, y establece objetivos como la asequibilidad, la neutralidad de la red y la eliminación de contenido ilegal sin restringir la libertad de expresión. Sin embargo, tal y como reseñó el sitio web The Verge en un artículo sobre el anuncio, el texto incluye pocos detalles sobre cómo alcanzarlos.

“Esta Declaración representa un compromiso político entre los socios de la Declaración para promover una visión positiva de Internet y las tecnologías digitales. Reivindica la promesa de Internet frente a las oportunidades y desafíos globales que presenta el siglo XXI. También reafirma y vuelve a comprometer a sus socios con una sola Internet global, una que sea verdaderamente abierta y fomente la competencia, la privacidad y el respeto por los derechos humanos”, se lee en un resumen de la declaración publicado por la Casa Blanca. 

La declaración hace énfasis en que Internet debe ser descentralizado e interconectado globalmente, y dice que los países deben “abstenerse de socavar la infraestructura técnica esencial para la disponibilidad e integridad general de Internet. Esta postura, señala The Verge, contradice directamente las visiones de países como Rusia y China que restringen el acceso de sus ciudadanos a sitios y aplicaciones extranjeras. También contradice las solicitudes fallidas de Ucrania de aislar a Rusia de los servicios de dominio global.

Al mismo tiempo, lo establecido en el documento va en línea con la visión sobre la privacidad de los usuarios que la Unión Europea ha buscado impulsar en los últimos años y que ha quedado plasmada en el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR por sus siglas en inglés) y la Ley de Servicios Digitales. Además, denuncia el uso de “herramientas o técnicas algorítmicas” para la vigilancia y la opresión, incluidas las tarjetas de puntuación de crédito social, un concepto contra el que la UE ha contemplado legislar después de que se hizo omnipresente en China.

Los signatarios también acuerdan defender los principios de neutralidad de la red y “abstenerse de bloquear o degradar el acceso a contenido, servicios y aplicaciones legales en Internet”. Sin embargo, no mencionan las leyes que podrían impedir que los proveedores privados de servicios de Internet lo hagan. En ese sentido, no está claro cómo encajaría este documento con las normas de algunos países, como la Ley de seguridad en línea del Reino Unido, que requiere que las empresas reduzcan la visibilidad del contenido en línea “legal pero dañino”.

Por eso, si bien el documento es un buen punto de partida lo cierto es que muchos consideran que le hace falta fuerza para constituir un verdadero acuerdo. “A pesar de su nombre, la declaración es lo suficientemente amplia como para no decirnos mucho sobre cómo los países darán forma al futuro de Internet, al menos no más de lo que ya tiene su regulación”, apunta The Verge.