Cómo lograr que las audiencias diferencien las noticias de la opinión

3 de agosto de 2020

En el papel, la diferencia es clara: los editoriales generalmente están en el lado izquierdo de una de las últimas páginas y las columnas de opinión les siguen. Pero en el mundo digital la línea que separa los contenidos noticiosos de los artículos de opinión se desdibuja. Los lectores no están familiarizados con la arquitectura de las páginas de los medios de información, no entienden las etiquetas utilizadas por cada medio y saltan de una página a otra sin prestar demasiada atención.

Un artículo publicado a mediados de julio en el Poynter Institute destaca la importancia de que los medios ayuden a sus audiencias a diferenciar el contenido noticioso de los editoriales y las columnas de opinión.

El texto escrito por Eliana Miller recalca que desde hace años varias investigaciones han demostrado que en internet los lectores tienen dificultades para diferenciar las noticias de los artículos de opinión. Sin embargo, a pesar de las advertencias, las páginas de los medios de información aún resultan confusas para los lectores en este sentido. Y esta confusión alimenta las quejas de los lectores en cuanto a que las opiniones, las agendas políticas y los prejuicios se están tomando el trabajo de los periodistas.

A continuación, compartimos tres buenas prácticas sugeridas por el Poynter Institute para contribuir a que las audiencias perciban esta diferencia:


Buenas etiquetas

Para Joy Mayer, fundadora y directora de Trusting News, una organización sin fines de lucro que ayuda a las salas de prensa a ganar confianza y credibilidad, la mejor estrategia es utilizar la palabra “opinión” al inicio de los títulos de los editoriales y las columnas de opinión. “Es la única palabra clara para usar”, le dijo a Miller.

Algunos medios de información utilizan otras estrategias para identificar el contenido de opinión como ubicar artículos dentro de una sección llamada “editorial” o poner el apellido del autor en el título de la columna de opinión. Sin embargo, estas no resultan efectivas pues las audiencias no siempre saben qué significa la palabra “editorial” (que también es utilizada en otros contextos), o simplemente se confunden ya que han leído noticias que contienen el apellido de las fuentes en el titular.

“A menudo tendemos a sobreestimar la atención que las audiencias realmente están prestando o la interpretación que puedan hacer de la infraestructura que colocamos en la página que indica qué tipo de contenido están recibiendo”, afirmó Mayer.

Un buen diseño web

Damon Kiesow, presidente de Knight en edición y producción digital en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Missouri, afirma que los medios deben ir más allá de solo marcar los contenidos de opinión y resalta la importancia del buen diseño web a la hora de ayudar a los lectores a diferenciar estos dos tipos de contenidos.

El diseño de una página debe incluir señales claras que le indiquen al usuario cómo debe interactuar con el producto, le dijo Kiesow al Poynter Institute. El profesor afirma que los editores y diseñadores web deben analizar qué aspectos de sus productos impresos les hablan más claramente a sus lectores sobre el contenido que tienen enfrente para adaptar estas señales a su producto digital.

“Al eliminar barreras a las noticias, eliminar barreras a la comprensión, eliminar barreras a la usabilidad, hacemos que el producto sea más valioso. El periodismo es solo la mitad del producto; la experiencia del usuario y el recorrido por el contenido es la otra mitad del producto, y eso es en lo que necesitamos trabajar”, sostuvo Kiesow.

La alfabetización mediática 

El Poynter Institute destaca las iniciativas de alfabetización mediática que han adelantado algunos medios estadounidenses como el Miami Herald o The Tennessean de Nashville. En Miami, Nancy Ancrum, la editora de la página editorial, les aclara a los lectores confundidos que, de hecho, les pagan a los columnistas por opinar. A su vez, en el principal diario de Tennesse David Plazas publica videos entrevistando a colaboradores de opinión sobre sus piezas.

“Estudié Periodismo y aprendí sobre todas estas etiquetas, pero si no fuera periodista y no hubiera tenido esa experiencia, no podría hacer esa distinción a menos que fuera un lector habitual”, dijo Plazas.