Por más debates sobre el ecosistema de medios basados en evidencias

25 de octubre de 2021

Rasmus Kleis Nielsen, director del Reuters Institute para el Estudio del Periodismo y Catedrático de Comunicación Política de la Universidad de Oxford, publicó recientemente un artículo sobre la importancia de que los debates en torno a los medios de información se basen en evidencias sólidas en el sitio web del laboratorio de periodismo de Harvard. Esto, con el fin de desbancar argumentos impulsados por aquellas personas que niegan los cambios en el mundo de los medios, a quienes Kleis Nielsen cataloga como “negacionistas del cambio en los medios”.

El director del Reuters Institute comienza su texto con una serie de provocadoras preguntas: ¿cree que la mayoría de personas que reciben noticias a través de las redes sociales están atrapadas en burbujas? ¿Cree que el consumo de noticias online está más fragmentado que el consumo de noticias offline? ¿Considera que los jóvenes nunca pagarán por las noticias en línea? ¿O que los llamados bots son los principales impulsores de la desinformación en línea?

Quienes responden de manera afirmativa estas preguntas se ubicarían dentro del espectro de los negacionistas del cambio. Es decir, personas que se preocupan por problemas sin fundamento o que se obsesionan con palabras de moda. Para Kleis Nielsen, creen muchas ideas con poco fundamento sobre los evidentes cambios en el ecosistema mediático. Por ejemplo, la idea de que los algoritmos en los que se basan los motores de búsqueda y las redes sociales reducen nuestras dietas de noticias al proporcionarnos más de lo que ya creemos, lo que nos lleva a “burbujas de filtro”. “Este es un escenario plausible y potencialmente preocupante”, reconoce el experto. Sin embargo, luego señala que un número creciente de estudios independientes, basados en evidencia y revisados por pares han encontrado que, de hecho, los motores de búsqueda y las redes sociales llevan a la mayoría de las personas a noticias más diversas. “¡Este es un consenso científico muy significativo y creciente! Los expertos y otros que simplemente la ignoran y duplican la idea de la burbuja del filtro son, consciente o inconscientemente, negacionistas del cambio de los medios”, dice.

El desafío de la propuesta del director del Reuters Institute está en que en muchos aspectos del mundo de los medios aún falta información basada en evidencias para contrarrestar la desinformación. “En muchas de las preguntas más importantes sobre cómo está cambiando nuestro entorno mediático, no tenemos el volumen de investigación revisada por pares que los sociólogos utilizan para identificar el consenso científico en términos cuantitativos sobre temas como la carcinogenicidad del tabaquismo o el vínculo (inexistente) entre vacunas y autismo”, reconoce. Pero luego agrega: “pero en algunos temas, la evidencia se está acumulando y contradice muchas afirmaciones sobre nuestro cambiante entorno mediático. Afirmaciones que son fundamentales para gran parte del periodismo, el debate público y la formulación de políticas”.

De esta manera, hace un llamado a centrar el debate de los medios en torno a asuntos de fondo como la creciente desigualdad de información entre los amantes de las noticias y los menos interesados; la crisis de confianza entre gran parte del público y los medios de comunicación (y cada vez más empresas tecnológicas); y la fuerte disminución de los recursos invertidos en el periodismo profesional, especialmente a nivel local.

¿Están las audiencias de los medios cada vez más fragmentadas? Probablemente no. ¿Los jóvenes que han crecido con los medios digitales nunca pagarán por las noticias en línea? Incorrecto. ¿Son los bots los principales impulsores de la difusión de información falsa en línea? No. Los usuarios humanos comunes, no las cuentas altamente automatizadas, lo son. Así, Rasmus Kleis Nielsen desestima rápidamente las preguntas que posan como los “grandes debates” del ecosistema de medios.

“Los investigadores deben comprometerse más, y los responsables de la toma de decisiones deberían realmente tomarse más en serio el trabajo independiente y basado en evidencias al contemplar el futuro de la infraestructura de la libertad de expresión”, dice el autor del texto publicado en el sitio del laboratorio de periodismo de Harvard. “Si dejamos que los negadores del cambio de los medios dirijan la conversación, el resultado será un periodismo más tonto, un debate público menos informado y una política pública ineficaz y contraproducente”, concluye.